Exposici贸n de Fotograf铆as de Picasso realizadas por Hubertus Hierl
FOTOGRAF脥AS DE HUBERTUS HIERL DE PICASSO EN LOS TOROS, 40 A脩OS DESPU脡S
La Fundaci贸n Picasso-Casa Natal inaugur贸 ayer en la Sociedad Econ贸mica de Amigos del Pa铆s una muestra con las 煤ltimas fotograf铆as realizadas al artista en p煤blico.
El 7 de agosto de 1966 Pablo Picasso acudi贸 a ver una corrida de toros en la localidad francesa de Fr猫jus. La Fundaci贸n Picasso-Casa Natal presenta 40 a帽os despu茅s una exposici贸n con las fotos tomadas aquel d铆a por el entonces joven fot贸grafo alem谩n Hubertus Hierl de 26 a帽os. La muestra, inaugurada ayer tarde por el alcalde de M谩laga, Francisco de la Torre, fue presentada a los medios de comunicaci贸n por el concejal de Cultura, Diego Maldonado.
El fot贸grafo alem谩n Hubertus Hierl, nos relat贸 algunos de los momentos en los que tom贸 las fotograf铆as a Picasso, mientras con su mano sostiene la c谩mara fotogr谩fica Leica con las que hizo el reportaje a Picasso.
La exposici贸n est谩 compuesta por 80 fotograf铆as realizadas por Hubertus Hierl en la Plaza de Toros de Fr猫jus, en el sur de Francia, el siete de agosto de 1966. La totalidad de las obras expuestas pertenecen al fot贸grafo, que tuvo el privilegio de encontrarse a Picasso en esta corrida. Lo excepcional de esta exposici贸n es que normalmente se muestra a Picasso como hacedor de obras que tratan el tema taurino, pero en esta ocasi贸n es Picasso y su afici贸n el motivo de la exposici贸n. Destaca la actitud distendida de un Picasso que se sabe fotografiado, pero por un casual encuentro. Es la primera vez que Hubertus Hierl decide hacer una exposici贸n con estas fotograf铆as, muchas de ellas in茅ditas.
HUBERTUS HIERL Y SU ENCUENTRO CON PICASSO
Desde la 茅poca de estudiante, Hubertus Hierl ha trabajado como fot贸grafo freelance para diversos diarios y revistas. En el verano de 1966 estaba en el sur de Francia, 鈥減ara reflejar la vida colorista y alocada de los chicos y chicas en la Costa Azul鈥, cerca de Cannes cuando vio unos carteles anunciando una corrida de toros el domingo 7 de agosto, en Fr茅jus y all铆 se fue. El escenario de la corrida era un antiguo anfiteatro que permanec铆a all铆 desde la 茅poca de los romanos.
Tal como se帽ala el propio fot贸grafo relatando el encuentro con Picasso apunta sus deseos de conocer y retratar al artista: 鈥淐uando sal铆a el tema de a qui茅n me gustar铆a fotografiar, mi respuesta no era al presidente americano, ni al ruso; ni siquiera a Brigitte Bardot o a la Loren. Mi respuesta era: 鈥淧icasso鈥. Resultaba un personaje muy enigm谩tico y, aunque mortal como el resto de los humanos, tan lejano como un dios griego. Lo que sigui贸 a partir de ese momento, fue una cadena de golpes de suerte鈥.
Huberus Hierl sigue relatando que 鈥渁 la mitad de la corrida,… descubr铆 de repente, entre los espectadores, a Picasso con su joven esposa, Jacqueline. Algo casi imposible se hizo real: Picasso hab铆a abandonado moment谩neamente su Olimpo, como en su d铆a hizo el gran dios Zeus, para descender al mundo de los mortales. Puesto que no ten铆a a su alrededor a la habitual jaur铆a de fot贸grafos, y visto que se mostraba en p煤blico, me tem铆 lo peor: que cerca del artista hab铆a agentes de polic铆a infiltrados con la orden de dar caza o ahuyentar a cualquier fot贸grafo que lo molestara. De todos modos me arm茅 de valor y, por se帽as, le hice entender que quer铆a hacerle unas fotos. Picasso estaba del mejor humor. Me salud贸 con la cabeza y me dio a entender que no hab铆a ning煤n problema, que podr铆a tomar las fotos que quisiera.鈥
PICASSO REFLEJABA EN SU CARA LO QUE SUCEDIA EN LA PLAZA
Picasso se concentra en los acontecimientos que se suceden en la arena. La cosa va m谩s all谩 de unas cuantas fotos. Sigue relatando el fot贸grafo: 鈥淟as im谩genes que pude tomar de Picasso documentaban c贸mo vivi贸 los acontecimientos y c贸mo, metido de lleno en la corrida, reflejaba en su cara lo que suced铆a en la plaza. Con toda la vida y la tensi贸n concentradas en su mirada, Picasso observa cada escena acontecida en el coso, r铆e, aplaude con entusiasmo cuando el torero concluye su faena, sufre con los lances m谩s peligrosos. Ha sido un 茅xito que culmina con la consecuci贸n de la oreja. El torero la muestra al p煤blico y, a continuaci贸n, se la entrega a Picasso. Para el artista m谩s grande del siglo XX, este regalo representa un gran honor y sostiene bien alto el trofeo, mostr谩ndolo a todos los presentes. La alegr铆a que irradian sus ojos en las fotograf铆as dan muestra de la aut茅ntica y profunda felicidad que Picasso sent铆a en ese momento.鈥
鈥淪e lidia el 煤ltimo toro, y un dram谩tico incidente se adue帽a del momento: una peque帽a distracci贸n del torero podr铆a haber sido la causa de que, en una fracci贸n de segundo, 茅ste sufra una cogida. En esos escasos segundos, dirig铆 la c谩mara hacia Picasso y pude captar con total inmediatez su reacci贸n ante el drama del ruedo, que se reflejaba perfectamente en la expresi贸n de su rostro, inmortalizado para siempre gracias a la c谩mara. Picasso se ha levantado de su asiento. A煤n est谩 consternado y tenso por lo sucedido. Intercambia palabras amables con algunos de los espectadores y, rodeado por numerosos visitantes, intenta abandonar lentamente la plaza, no sin antes echar una 煤ltima y melanc贸lica mirada al ruedo. Reina un gran gent铆o鈥.
ENCUENTRO CON JAVIER VILAT脫
La 煤ltima secuencia de fotos muestra a Picasso fuera de la plaza, de camino a su coche y a punto de marcharse de all铆. Entre esas im谩genes se puede ver tambi茅n a Cathy, la hija de Jacqueline. 鈥淓ntonces, se produce un caluroso encuentro entre el artista y Javier Vilat贸, su sobrino, hijo de su hermana Lola. Nos cuenta Hubertus Hierl, que las 煤ltimas fotos fueron dif铆ciles de tomar debido a la permanente interposici贸n de Arias respecto a Picasso. La escena dice mucho del cari帽o que sienten el uno por el otro; tanto, que ambos comparten el m谩s 铆ntimo c铆rculo de amistades. Ambos charlan animadamente, y despu茅s se despiden el uno del otro con un fraternal abrazo. Picasso sube al coche, un Alfa Romeo blanco. Una vez m谩s, mira a la gente que lo rodea. La 煤ltima imagen lo muestra march谩ndose: a trav茅s de la ventana del coche a煤n se reconocen, ya de un modo muy et茅reo, su boca y sus enormes ojos abiertos鈥.
Aquella tarde surgi贸 el documento gr谩fico Picasso en la plaza de toros, 鈥渋nsustituible para m铆 por el hecho de que Picasso se muestra en un entorno cuya tem谩tica tantas veces protagoniz贸 sus obras de arte: la corrida. Son las 煤ltimas fotos de Picasso en p煤blico en las que se refleja con detalle cuanto acontece. Las fotos surgieron pocas semanas antes del 85潞 cumplea帽os de Picasso (el 25 de octubre). Una de las fotos muestra al artista en medio del bullicio de la plaza de toros en un momento de sosiego y paz interior: en ese instante Picasso no parece prestar atenci贸n a lo que sucede en el coso taurino, sino que parece estar abstra铆do, con los ojos abiertos de par en par, interrogantes, y una mirada profunda. La fotograf铆a apareci贸 el d铆a de su cumplea帽os y en diversas ocasiones posteriores, en numerosos diarios y revistas.
El fot贸grafo Hubertus Hierl, no desaprovecha nig煤n momento para tomar fotos utlizando la misma c谩mara Leica con la que fotografi贸 a Picasso.
Picasso en la plaza de toros
Fotograf铆as de Hubertus Hierl
Fecha: 7 agosto al 30 de septiembre
Lugar: Sala de exposiciones de la Sociedad Econ贸mica de Amigos del Pa铆s.
Plaza de la Constituci贸n n潞 7
Horario: Lunes a Viernes de 11 a 14 h y 18 a 21 h.
S谩bados 11 a 14.
Festivos cerrado
Semana de Feria: 10 a 13 h

